miércoles, 6 de junio de 2012
Adenauer en 1.967 ya lo veía venir (2/2)
EL PAPEL DE EUROPA EN EL MUNDO
Conferencia pronunciada el 16 de febrero en el Ateneo de Madrid.
Resulta muy tentador hablar sobre la historia y la cultura europeas precisamente en España, porque España tiene una gran historia, porque durante siglos ha estado estrechamente ligada a los demás países europeos por la política, el arte y la cultura, y porque ha proyectado hacia un amplio campo la cultura europea.
Sin embargo, la primera mitad de este siglo ha traído consigo una evolución que amenaza la libertad de los pueblos europeos y con ello la cultura europea en su más íntima sustancia, y que puede tener como consecuencia la desvigorización total de Europa y de todos sus Estados.
Por ello me proponga hablar de este peligro y de lo que hemos de hacer para salvar a Europa.
Cuando hablo de Europa, me refiero a todos los Estados situados en Europa, con excepción de la Rusia soviética. La Rusia soviética, sin sus Estados satélites del lado occidental, constituye un gran continente en sí.
Al hablar de la unificación de Europa no puede pensarse en una unificación con la Rusia soviética de la misma manera en que han de unirse los demás Estados europeos. La Rusia soviética está situada en parte en Europa y en parte en Asia. Con sus 22 millones de kilómetros cuadrados, es el mayor Estado de la Tierra, comprendiendo más del doble del territorio de la China roja o de los Estados Unidos de América. Una unificación de los países europeos con la Rusia soviética habría de equipararse a una absorción de Europa por aquélla. Una unificación sólo con la parte de la Rusia soviética situada al oeste de los Urales plantearía inmediatamente la cuestión de qué sería entonces de los territorios ruso-soviéticos situados en Asia. En tal caso, parecería que se quería dividir la Unión Soviética. Pero en esto no pensamos los europeos, y por ello la unificación de Europa sólo puede comprender los demás países europeos. Y se da el caso de que ellos son los que se encuentran en el más grave peligro de perder su libertad.
El peligro en el que se hallan los pueblos europeos se hace bien patente si se examina la distribución del poder sobre la Tierra y se llega a comprobar con qué rapidez ha progresado la pérdida de poder de los países europeos.
Trataré de ofrecer en pocas palabras una visión de la distribución del poder en el mundo a comienzos de este siglo, o sea, hacia 1900, enfrentando después esta visión a la situación mundial de 1960.
Hacia el 1900, el acontecer político en el mundo era dirigido desde Europa. Las grandes potencias europeas, como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Austria-Hungría, Italia, España y otras, determinaban el curso de la política. Los Estados Unidos de América no ejercían, en los principios de este siglo, política exterior propia. La Rusia zarista, si bien estaba interesada en el acontecer europeo, no tenía influencia determinante sobre el mismo. Los grandes pueblos de Asia y Africa, como el Japón, China y otros, no prestaban apenas atención a los asuntos de Europa, o bien eran protectorados o colonias europeos.
También los pueblos europeos tenían conflictos entre sí, pero al propio tiempo tenían siempre un cierto sentido y una comprensión de la importancia de Europa y se cuidaban de menoscabar esta importancia por medio de su política.
Ahora bien, ¿cuál era la distribución del poder sobre la Tierra sesenta años más tarde, aproximadamente hacia 1960 ? En lo que se refiere al poder y a la influencia, los Estados Unidos de Norteamérica se hallan ahora a la cabeza. Poseen un número de población de 179,3 millones y un territorio de 9, 3 millones de kilómetros cuadrados. Sus tropas comprenden una totalidad de 2, 5 millones de hombres. En segundo lugar se encuentra la Rusia soviética, que comprende un territorio de 22, 4 millones de kilómetros cuadrados. Es, con mucho, el mayor Estado de la Tierra, y la cifra de su población alcanza los 210 millones. Sus fuerzas militares comprenden 2, 7 millones de hombres. A estos dos gigantescos países les sigue la China roja como tercera superpotencia. He de señalar aquí que, en el caso de la China roja, las indicaciones numéricas se basan en parte en cálculos aproximados. Tiene una superficie de 9, 7 millones de kilómetros cuadrados, o sea, algo más de la de los Estados Unidos, y mucho menos de la mitad del territorio de la Rusia soviética. Se calcula que su población asciende a 630 millones, comprendiendo sus tropas unos tres millones de hombres.
¿Y cómo es la situación en Europa?
La totalidad de su territorio, excluyendo la parte ruso-soviética, es pequeña, comprendiendo aproximadamente 4, 9 millones de kilómetros cuadrados. Pero la población en Europa es extremadamente densa, habiendo alcanzado en el año 1960 425 millones de personas, de las que 183 millones pertenecen a las clases activas. A fin de poder calcular el valor de la población, quisiera exponer a ustedes las cifras de participación de Europa, los Estados Unidos y el resto del mundo en la producción industrial mundial.
En el año 1960, Europa participaba en la producción mundial con un 27 por 100, la Unión Soviética con un 18 por 100, los Estados Unidos con un 33 por 100, y el resto del mundo con un 22 por 100.
Si bien la producción material no puede constituir un índice de la producción espiritual, la inmensa producción de Europa sí permite suponer que los europeos poseen una gran fuerza espiritual. El trabajo físico y espiritual que es realizado en Europa es indispensable para la prosperidad y la evolución del mundo entero.
En los últimos momentos de la guerra mundial surgió un factor que como ningún otro determinó la relación del poder en el mundo y con ello la influencia política y económica de las potencias o de los grupos de potencias. Este factor consiste en la utilización de la fuerza atómica en la guerra, con su increíble capacidad destructora, y además el desarrollo de los portadores de esta terrible arma, sean cohetes o bien sean aviones. Dos de las tres superpotencias, los Estados Unidos y la Rusia soviética, disponen de un gigantesco arsenal de explosivos nucleares y de portadores para el lanzamiento de dichos explosivos a través de los mares y los continentes. Tan sólo Francia posee, como única potencia continental europea, un armamento atómico, el cual, sin embargo, no es muy importante. Lo mismo puede decirse de Gran Bretaña. La China roja está desarrollando también una fuerza nuclear. No podemos calcular exactamente su potencia actual, al igual que no podemos juzgar con exactitud a qué ritmo puede seguir desarrollándose. Entre las dos potencias mundiales, o sea, Estados Unidos y la Rusia soviética, se están celebrando actualmente negociaciones con el fin de convertir la producción y la posesión de tales armas en privilegio exclusivo suyo. En ello reside el mayor peligro para los demás pueblos del mundo entero, y en especial para los de Europa; peligro especialmente temible en el aspecto de la producción, pues entraña la posibilidad de perder la fuerza y la influencia en los campos político y económico. Debido a su fuerza productiva, indispensable para el mundo, los países europeos, o sea, Europa, están en peligro de llegar a ser víctima de las divergencias que existen entre las potencias mundiales y de ser destruidos en la lucha a consecuencia de su situación geográfica y la densidad de su población. El peligro para Europa es mucho mayor de lo que se imaginan la mayoría de los hombres. La evolución desde la última guerra, sobre todo el desarrollo de las armas atómicas y, como consecuencia de ello, las negociaciones entre la Rusia soviética y los Estados Unidos, pueden significar para los pueblos europeos el fin de su influencia política. Las superpotencias pueden hacer caso omiso de la oposición de un determinado país europeo. La voz de una Europa unida, sin embargo, habría de ser escuchada por ellas, en su propio interés.
¿Qué es lo que se ha hecho hasta ahora para alcanzar nuestra meta, o sea, una unificación de Europa? Al contestar esta pregunta me limitaré al período posterior a 1945, a pesar de que ya en los años 20 muchos habían reconocido la necesidad de una unión europea. Pienso en este momento en Briand. Recuerdo también mis propias consideraciones, que dadas las experiencias de la primera guerra mundial, a cuyo final se encontraba Alemania totalmente aislada y sin amigos, me llevaron a reconocer que Alemania y Francia, si Europa quería hallar su felicidad y su prosperidad, deberían colaborar para preparar y hacer posible una unificación de los Estados europeos.
En el año 1946, Winston Churchill exigió en Zurich la creación de los Estados Unidos de Europa y una colaboración estrecha entre Francia y Alemania. En octubre de 1948 me reuní por primera vez con Robert Schumann, el entonces ministro francés de Asuntos Exteriores, quien en mayo de 1950 presentó el proyecto de una Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Esta se convirtió en realidad en abril de 1951. Las horas del fracaso de la Comunidad Europea de Defensa se cuentan entre las horas más trágicas de Europa después de la guerra, ya que la Comunidad Europea de Defensa, de haber llegado a realizarse, nos habría traído ya en aquel entonces la unificación política de Europa. Tras su fracaso había que comenzar de nuevo.
Los «Tratados de Roma», firmados en marzo de 1957, tuvieron como resultado la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Atómica Europea, a las que pertenecen los seis componentes de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Estos tratados, cuya gran importancia reside en el terreno económico, han sido firmados por los seis partenaires a sabiendas de que los tratados en cuestión no podrían sustituir la unificación política europea.
Desde luego, ya en 1950 se demostró, con ocasión de las negociaciones acerca de la C. E. C. A., y más tarde también en las negociaciones sobre la C. E. E., que Gran Bretaña, a causa de sus relaciones con los países de la Commonwealth, no estaba dispuesta ni en condiciones de acceder a una auténtica anexión a Europa que comprendiera la aceptación de todos los deberes relacionados con la misma.
No ignoran ustedes que el primer ministro inglés, Wilson, se encuentra negociando actualmente con los Gobiernos de los seis Estados componentes de la C E. E. sobre las condiciones de entrada de Gran Bretaña en dicha Comunidad. Hemos de esperar el resultado de estas negociaciones. Sin embargo, la C. E. E.
no es lo mismo que una unión política europea. Deseo hacer resaltar muy expresamente este punto y subrayar además que ante todo necesitamos la unión política.
A raíz de la Declaración de los seis jefes de Gobierno en Bonn el día 18 de julio de 1961, por la cual se formaba una Comisión para la elaboración de un Estatuto político europeo, surgió el llamado Plan Fouchet I. En enero de 1962 se presentó un nuevo proyecto, el Plan Fouchet II, en el que se preveía una incorporación de las instituciones económicas europeas a la Comunidad política y su subordinación a la misma. El Plan fue revisado posteriormente respecto a este punto. Los ministros de Asuntos Exteriores de los Seis negociaron seguidamente, en abril del mismo año, en París, acerca de la nueva versión del Plan Fouchet II. Cuatro de los seis ministros del Exterior le dieron su aprobación. Los representantes de Holanda y Bélgica exigieron, para dar su conformidad, la inmediata participación de Gran Bretaña en las negociaciones. A fin de superar la paralización que con ello se produjo, el presidente de la República francesa propuso, de acuerdo con el canciller federal alemán, al presidente del Consejo de Minis
tros italiano, que entonces presidía, según el turno, el círculo de los jefes de Gobierno, invitar a los seis jefes de Gobierno a Roma para la ulterior deliberación y decisión. Italia se negó a aceptar esta propuesta.
Desde el año 1962, las negociaciones acerca de la unión política europea están en suspenso, pero la idea de la unificación europea y con ello el proyecto de entonces permanecen aún vivos, a lo que ha contribuido en gran medida la evolución desde 1962. Opino que todos los que ocupan puestos de responsabilidad tienen que haberse dado cuenta, en el curso de estos años, de la magnitud del peligro que corre Europa y del hecho de que Europa ya no tiene tiempo para esperar pacientemente hasta que algún día se produzca la solución perfecta que pueda satisfacer de igual modo a todos los Estados partenaires. En nuestra época, la rueda de la Historia se mueve con increíble velocidad. Es preciso actuar rápidamente, si queremos que la influencia política de los países europeos siga existiendo. Si no puede alcanzarse inmediatamente la mejor solución posible, no queda más remedio que aplicar la segunda o la tercera de las soluciones que entran en consideración. En el caso
de que no todos colaboren, es preciso que actúen aquellos que están dispuestos a ello. Es mi opinión que Francia y Alemania pueden formar con su colaboración el núcleo de la unión política de Europa. No debería concederse demasiado valor a la forma de tal unión. Lo mismo da que llegue a constituirse una federación o una confederación o a adoptarse una forma jurídica cualquiera: lo principal es la actuación, el comienzo. No me falta la esperanza. Precisamente las últimas semanas han demostrado que el acuerdo germano-francés, revivificado y aprovechado por los dos partenaires, puede ser un instrumento para fomentar la unificación política europea.
Nuestra meta—estoy plenamente convencido de ello—no puede seguir siendo una Europa de los Seis. España ha de agregarse a ella. No sólo por su situación geográfica, sino también por su historia, su tradición, su contribución insustituible a la cultura europea, España tiene que ser una parte esencial también de la futura Europa unida.
Pero al pensar en Europa también hemos de mirar hacia el Este. Forman parte de Europa países que tienen un rico pasado europeo. También a ellos ha de ofrecérseles la posibilidad de asociación.
Europa ha de ser grande, ha de tener fuerza e influencia para poder hacer valer sus intereses en la política mundial.
Lo que en los últimos tiempos se está produciendo en la China roja constituye una última y seria advertencia para Europa.
Suceda allí lo que fuere, será una seria amenaza para la Unión Soviética y también para la Rusia de este lado de los Urales. El peligro para Europa que se proyecta hacia aquí desde el Lejano Oriente es, con toda probabilidad, mucho más inminente de lo que la mayoría de nosotros pensamos. Cuando todavía era yo canciller federal estudié una y otra vez el problema de la Rusia soviética y la China roja, y ello a raíz del diálogo que sostuve con Kruschev en el año 1955, con ocasión de mi visita a Moscú. Ya en aquel entonces Kruschev consideraba muy grande la amenaza china y la tomaba muy en serio.
La superación de distancias aún muy largas por la técnica moderna de armas nos acerca con increíble velocidad los peligros que existen en el Lejano Oriente. Creo que un mapa demostraría que las distancias entre los territorios en los que los chinos se encuentran preparando la guerra nuclear y las grandes capitales europeas ya significan tan sólo, medidas en línea aérea, una seguridad impresionantemente reducida, si se tiene en cuenta el radio de acción de las armas modernas teledirigidas.
No debe creerse que la unificación política de Europa nos colocaría en contraposición a los Estados Unidos, sino todo lo contrario. John Foster Dulles y su sucesor, el secretario de Estado Herter, siempre han presionado para que se realizara la unificación política de Europa. Los intereses de Europa y los de los Estados Unidos no siempre son idénticos, y los Estados europeos han de ser colocados, mediante la unificación de Europa, en la posición de poder hacer valer también sus intereses. Lo esencial y lo fundamental, es decir, la conservación de la libertad y de la paz como los más altos valores de la Humanidad, constituyen una meta, lo mismo en los Estados Unidos que en Europa.
Permítanme volver a señalar, finalmente, concluyendo mis exposiciones, el peligro extraordinario que encierra la situación política de nuestra época. Dicho peligro consiste, por una parte, en la velocidad con la que se han efectuado y se siguen efectuando los desplazamientos trascendentales del poder. Reside, además, en el hecho de que hay superpotencias cuya existencia implica el peligro de que las demás potencias sean condenadas en mayor o menor grado a la insignificancia, o sea, a convertirse en instrumentos de la voluntad de los grandes. Finalmente, se basa en la imposibilidad de calcular la evolución de la China roja.
Este peligro de la situación, es decir, la extraordinaria velocidad de las evoluciones, obliga a Europa a una actuación rápida y decidida, la obliga a una rápida unificación política, a fin de poder defender sus intereses especiales y conservar con ello su existencia como factor del acontecer mundial.
Pero no sólo deberíamos ver esta necesidad inevitable de actuar, sino también la ventaja de que nuestra actuación obtenga resultados positivos. Es alentador, por ejemplo, observar cómo ha repercutido en favor de Europa la unión económica de los países europeos que aún se halla en estado de creación y evolución. Cuando los países europeos, o al menos una gran parte de ellos, se encuentren integrados en una unión política, su voz se escuchará en la política mundial también en las cuestiones relacionadas con las armas nucleares y la utilización de la fuerza atómica para fines pacíficos.
Las negociaciones que actualmente se están celebrando entre Estados Unidos y la Unión Soviética son vitales para Europa. Una guerra nuclear sería una guerra de grandes superficies, la cual afectaría en el grado más amplio y devastador a Europa, a causa de su gran densidad de población. En Europa viven por término medio 89 personas por kilómetro cuadrado, frente a 10 personas por kilómetro cuadrado en la Unión Soviética, 21 por kilómetro cuadrado en los Estados Unidos de América y 70 personas por kilómetro cuadrado en la China roja. Europa desea contribuir a eliminar el peligro de una guerra nuclear. Pero antes de que se realicen compromisos ha de saber Europa de qué se trata. En el interés de Europa, sin embargo, no es posible, y además sería francamente absurdo, que hayan de ser controladas sólo las potencias no nucleares, no siendo sometidas a control las potencias nucleares. No nos podemos convertir en objetos controlados por los Estados nucleares dominantes.
Acerca de las negociaciones actuales entre los Estados Unidos y la Unión Soviética respecto a la no proliferación de armas atómicas, es de señalar aún lo siguiente:
En la Conferencia de las nueve potencias celebrada en Londres en el año 1954, la República Federal Alemana se comprometió a no producir armas atómicas, comprometiéndose asimismo a someterse a un control del cumplimiento de este compromiso por las otras potencias con las que había firmado este acuerdo. Tras la firma del acuerdo se creó, con sede en Bruselas, un organismo para el ejercicio de este control. El representante norteamericano en este organismo ha expresado la satisfacción de los Estados Unidos por el modo de ejecución del mismo.
¿Por qué se proponen acceder los Estados Unidos a la petición de la Unión Soviética en el sentido de que este país ejerza un control de todas las potencias no nucleares? ¿Por qué tal exigencia, totalmente injustificada, por parte de la Unión Soviética? Pues bien, cuando el presidente del Consejo de Ministros danés, Krag, negoció con Kossygin el pasado año, en el Kremlin, acerca del citado acuerdo, que ya en aquel entonces era discutido, Kossigyn manifestó sin reservas que en este acuerdo sólo le interesaba la firma de los alemanes. El motivo de ello, según indicaciones de los organismos alemanes de investigación científica, es bien patente. La Rusia soviética desea obtener el control sobre la totalidad del territorio atómico de Alemania, ya que con ello conseguiría el control de toda la producción de fuerza atómica en la República Federal Alemana, y al propio tiempo, teniendo en cuenta la creciente utilización de la fuerza atómica en el terreno económico, también el control en la mayor medida de la economía alemana.
Los alemanes, de este modo, se verían colocados en una posición de dependencia económica de la Unión Soviética, y no solamente los alemanes, sino partes enteras de la Europa Occidental. Ello significaría el fin de una Europa libre y unida.
El espíritu con el que ha sido ideado este proyecto se desprende de las siguientes disposiciones que el acuerdo, en lo que hasta ahora puede vislumbrarse, ha de incluir:
«El control del cumplimiento y ejecución del acuerdo ha de asegurarse por el hecho de que los Estados no nucleares se comprometen mediante su firma a someter su investigación atómica pacífica a un control a escala mundial.
»Modificaciones del acuerdo pueden ser decididas en una conferencia de todos los Estados firmantes mediante mayoría de votos, pero no contra el voto de cualquiera de los Estados atómicos. »
Esto significa, pues, un dominio de los llamados Estados nucleares sobre el mundo entero y al propio tiempo sobre la economía del resto del mundo. Si se tiene en cuenta que, según el criterio bien fundamentado de los científicos europeos, los gastos de la producción de corriente eléctrica por la energía atómica serán reducidos dentro de algunos años—diez, aproximadamente—a un tercio de los actuales a base de carbón o aceite, queda bien claro que aquí se intenta establecer el dominio de los llamados Estados nucleares sobre los otros Estados del mundo.
Es significativo que científicos norteamericanos se hayan puesto en contacto con científicos alemanes a fin de convencerles de que la Unión Soviética, al adjudicársele tal control, no obtendría una influencia sobre la vida económica en Alemania y en Europa.
No hay nada más característico de toda esta situación que el hecho de que la Unión Soviética exija para sí misma el control en la más amplia medida y, en cambio, rechace todo control de la propia Unión Soviética.
Los europeos están en peligro de caer bajo el control de los rusos en el terreno de la producción de fuerza atómica para fines pacíficos. Este peligro indica lo extraordinariamente urgente que es la creación de la unión política europea. Por ello ha de hacerse todo lo posible para crear cuanto antes un Estatuto europeo, una unión política europea, cuya voz no podrán desatender ni las superpotencias ni la conciencia universal.
Adenauer en 1.967 ya lo veía venir (1/2)
Pronunciado en El Escorial el 16 de febrero de 1967.
Distinguido señor ministro.
Muy distinguidos señoras y señores:
Estos días que estoy pasando en España se me quedarán grabados en la memoria como dotados de un contenido muy importante y especial. Permítanme que les participe tan sólo dos impresiones recibidas ayer y hoy. Tuve el gran honor de ser recibido ayer por la mañana por su Jefe de Estado. La audiencia duró aproximadamente hora y media, y creo que cuando se está obligado por la profesión a tratar con muchas personas, se adquiere el don de formarse, en tiempo relativamente breve, un juicio acertado acerca de un hombre o una mujer; aunque es de señalar que las mujeres son mucho menos comprensibles para los hombres. Ayer recibí una impresión muy profunda y tuve la sensación de que a la cabeza de España se halla un hombre que es muy inteligente, muy sensato, muy prudente; un hombre, además, que infunde confianza. Y éstas son condiciones muy importantes, especialmente para España. Esta mañana estuvimos en el Monasterio del Escorial. Entré con mis acompañantes cuando estaba iluminado el altar mayor y un organista extraordinario y altamente dotado tocaba el órgano e interpretaba a Bach, música alemana. También aquí tuve una profundísima impresión. Luego permanecí en el Panteón pensando en nuestro pasado, que en parte nos es común; me refiero a la época en la que gobernaba Carlos V, su rey más importante, y emperador alemán. A continuación estuve en la biblioteca, donde el padre que la dirige había expuesto, según creo, para nosotros, sus más valiosos ejemplares. Al término de esta visita al Escorial solicité volver a entrar en la iglesia y volver a oír música, gran música, como la que nos había ofrecido este artista cuando llegamos, ya que quería ordenar mis pensamientos y mis sentimientos bajo la impresión de la música. Y ahora me encuentro reunido con ustedes en esta mesa, oyendo palabras tan afectuosas y amistosas como pocas veces las oye un hombre que se halla dentro de la vida política. También ustedes forman parte de la vida política y seguramente me lo confirmarán. Pero aquí, en España, he tenido la auténtica sensación de ser acogido y recibido por amigos. Cuando abandone España llevaré a casa un cierto sentido de envidia de todas aquellas grandes obras que España ha realizado en el pasado en el arte, en la ciencia, en todos estos terrenos, y también en el del arte de gobernar durante la mayor época de España. Pero también he venido aquí para solicitar su ayuda para Europa, para rogarles a ustedes, muy distinguidos señoras y señores españoles: vengan a nuestro lado, al lado de los europeos, pues ese es su lugar, y nosotros les necesitamos, y el mundo entero necesita a Europa. Y es una misión nueva, grande y común la que ahora nos espera: la de construir esta Europa. Si Europa fuera destruida, aplastada por el coloso ruso, entonces, señoras y señores, el mundo caería en la pobreza, y al Cristianismo le esperarían tiempos muy, muy difíciles. Yo les ruego que marchen con nosotros al unísono en el campo de la política. Colaboramos en el otro terreno que acaban ustedes de caracterizar; les ruego que también colaboremos en esta política europea. Por lo demás, cada país debe organizar su política interior de la forma que ha resultado más adecuada para ese país. No es preciso que diga más
sobre ello. Pero en la gran misión tenemos obligaciones recíprocas nosotros, los pueblos europeos. Pero ustedes tienen al propio tiempo otra obligación muy especial a la que intencionadamente no he aludido ayer noche. España tiene gran influencia en Hispanoamérica, e Hispanoamérica desempeñará, en tanto es posible prever el futuro, dentro de algunos decenios, un gran papel político y también económico en el mundo. Y por ello creo que precisamente España es el país que mejor puede tender el puente entre una Europa que piensa como ustedes y como nosotros, y todas las fuerzas del mundo que luchan en contra. Este lazo con Hispanoamérica, con los Estados hispanoamericanos, es una gran misión para ustedes. Tuve una vez con el Presidente Kennedy una conversación sobre América del Sur. El me dijo que para los Estados Unidos de Norteamérica nada era tan importante como el futuro de Hispanoamérica. Dijo que si Hispanoamérica llegara a ser comunista, tampoco los Estados Unidos de Norteamérica podrían hacer ya nada en contra. Por ello comprenderán ustedes que yo les ruegue con especial énfasis que vengan a nuestro lado, que nos ayuden a construir una Europa, una Europa cristiana, y que lue
go tiendan el puente hacia Sudamérica;
o permítanme que utilice el término que más le place al sudamericano o al iberoamericano : hacia América Latina. Hace muchísimos siglos, el latín no era precisamente su lengua materna, pero del latín parte ésta; y entre nosotros fue lo mismo: no era nuestra lengua materna, pero sí en gran parte la constructora de nuestra lengua. Por ello estamos emparentados desde tiempos remotos, y creo así que tenemos mucho en común y que podemos colaborar en muchos aspectos para alcanzar metas comunes, metas importantes, debiendo reconocer que esta obligación nuestra es una obligación muy seria que hemos de cumplir.
Brindo por el bien de mis distinguidos anfitriones, y brindo por una colaboración amistosa, basada en la cordialidad, entre España y Alemania, y brindo por una Europa fuerte y unida.
miércoles, 23 de mayo de 2012
La ministra, el carnicero y la madre
La ministra Aido, cuando vea al niño de año y medio exclamará algo así como: ¡Annnndá, pero si es un ser humano!
La exclamación delcarnicero de la clínica abortista al ver al niño de año y medio será algo así como: ¡No volverá a pasar!, la próxima vez te remato.
Y la exclamación de la compungida madre al ver al niño de año y medio será algo así como: ¡Esto de abortar es cada vez más rentable!
La exclamación delcarnicero de la clínica abortista al ver al niño de año y medio será algo así como: ¡No volverá a pasar!, la próxima vez te remato.
Y la exclamación de la compungida madre al ver al niño de año y medio será algo así como: ¡Esto de abortar es cada vez más rentable!
Condenan a un médico a mantener a un niño nacido después de un aborto fallido
- La madre acudió a la clínica donde le practicaron una interrupción
- A los tres meses descubrió que seguía embarazada y no había vuelta atrás
- El condenado deberá pagar sus gastos hasta que el niño cumpla 25 años
- También deberá indemnizar a la madre con el pago de 150.000 euros
- La cantidad total que deberá percibir la paciente asciende a 420.000 euros
ELMUNDO.es | Palma
Actualizado miércoles 23/05/2012 13:34 horas
Un juez de Palma ha condenado a un médico a pagar la manutención de
un niño que nació tras practicarle a la madre un aborto fallido. El
magistrado ha fallado que el médico deberá asumir los gastos del menor hasta que este, que ahora tiene año y medio, cumpla 25 años.
La mujer demandante acudió a la clínica el 20 de abril de 2010 para que se le practica un aborto y quince días después, en una revisión, el médico le confirmó que todo había salido con éxito. Sin embargo, tres meses después (encinta ya de cuatro) descubrió que seguía embarazada, según informa en su edición de hoy el periódico Diario de Mallorca.
El juez considera en su sentencia que la madre no deseaba tener ese hijo y que hizo todo lo legalmente posible para evitarlo y por ello no se la puede obligar a que se haga cargo de sus gastos.
Además de condenarle a hacerse cargo de la manutención, el magistrado recoge en su sentencia que el médico debe pagar una indemnización a la madre por los daños morales que sufrió, ya que considera que el nacimiento de un hijo que no deseaba debido a la actuación negligente del ginecólogo ha supuesto para ella una grave alteración de su vida. Por todo ello condena al ginecólogo y a la clínica a pagar a la madre un total de 420.000 euros.
El médico, que dispone de un seguro que cubrirá dicha indemnización, no se dio cuenta en la segunda ecografía que realizó a la mujer de que no había conseguido sacar el óvulo fecundado a la paciente.
La mujer volvió tres meses después para someterse a un nuevo aborto, ya que pensaba que podría volver a estar embarazada. Sin embargo, en la ecografía se vio que no se trababa de un segundo embarazo, sino del mismo. En ese momento ya estaba de 22 semanas de gestación y la clínica le indicó que ellos ya no podían interrumpirlo. Por ello recibirá una indemnización de 15.000 euros.
A raíz de eso la joven madre tuvo que decir a sus padres que estaba embarazada (hasta entonces lo había ocultado).
El juez recoge en su sentencia que en estos momentos la manutención y educación de un menor cuesta 978 euros al mes y que el médico deberá afrontar los gastos hasta que el niño cumpla los 25 años. Esto supone una cantidad de 270.000 euros que sumados a los 150.000 de indemnización resultan la cantidad total de 420.000 euros que la madre recibirá para que sea administrada a favor de su hijo.
La mujer demandante acudió a la clínica el 20 de abril de 2010 para que se le practica un aborto y quince días después, en una revisión, el médico le confirmó que todo había salido con éxito. Sin embargo, tres meses después (encinta ya de cuatro) descubrió que seguía embarazada, según informa en su edición de hoy el periódico Diario de Mallorca.
El juez considera en su sentencia que la madre no deseaba tener ese hijo y que hizo todo lo legalmente posible para evitarlo y por ello no se la puede obligar a que se haga cargo de sus gastos.
Además de condenarle a hacerse cargo de la manutención, el magistrado recoge en su sentencia que el médico debe pagar una indemnización a la madre por los daños morales que sufrió, ya que considera que el nacimiento de un hijo que no deseaba debido a la actuación negligente del ginecólogo ha supuesto para ella una grave alteración de su vida. Por todo ello condena al ginecólogo y a la clínica a pagar a la madre un total de 420.000 euros.
El médico, que dispone de un seguro que cubrirá dicha indemnización, no se dio cuenta en la segunda ecografía que realizó a la mujer de que no había conseguido sacar el óvulo fecundado a la paciente.
La mujer volvió tres meses después para someterse a un nuevo aborto, ya que pensaba que podría volver a estar embarazada. Sin embargo, en la ecografía se vio que no se trababa de un segundo embarazo, sino del mismo. En ese momento ya estaba de 22 semanas de gestación y la clínica le indicó que ellos ya no podían interrumpirlo. Por ello recibirá una indemnización de 15.000 euros.
A raíz de eso la joven madre tuvo que decir a sus padres que estaba embarazada (hasta entonces lo había ocultado).
El juez recoge en su sentencia que en estos momentos la manutención y educación de un menor cuesta 978 euros al mes y que el médico deberá afrontar los gastos hasta que el niño cumpla los 25 años. Esto supone una cantidad de 270.000 euros que sumados a los 150.000 de indemnización resultan la cantidad total de 420.000 euros que la madre recibirá para que sea administrada a favor de su hijo.
lunes, 7 de mayo de 2012
Elecciones Generales de 20 noviembre 2011
La tabla muestra como hubiera sido una distribución de escaños con la proporcionalidad máxima posible en lugar de aplicar D´Hont
La ventaja de D´Hont es que facilita mayorías más holgadas para gobernar, por el contrario da representación a menor número de votos válidos
y la proporcionalidad no es la óptima.
Datos de las elecciones Escrutado 100.00 %
Escaños a elegir 350
Mesas 59.876
Censo 34.301.332
Censo Escrutado 34.301.332
Votos contabilizados 24.590.557
Abstenciones 9.710.775
Votos en blanco 333.095
Votos nulos 317.886
Votos atribuidos 23.939.576
Veamos en primer lugar la distribucón de escaños siguiente el sistema D´Hont que propone la Ley Electoral española:
La tabla muestra como hubiera sido una distribución de escaños con la proporcionalidad máxima posible en lugar de aplicar D´Hont
La ventaja de D´Hont es que facilita mayorías más holgadas para gobernar, por el contrario da representación a menor número de votos válidos
y la proporcionalidad no es la óptima.
Datos de las elecciones Escrutado 100.00 %
Escaños a elegir 350
Mesas 59.876
Censo 34.301.332
Censo Escrutado 34.301.332
Votos contabilizados 24.590.557
Abstenciones 9.710.775
Votos en blanco 333.095
Votos nulos 317.886
Votos atribuidos 23.939.576
Veamos en primer lugar la distribucón de escaños siguiente el sistema D´Hont que propone la Ley Electoral española:
Tenemos 445.568 políticos empleados en la administración pública. Casi el doble del segundo que es Italia.
Tenemos 445.568 políticos empleados en la administración pública, a fecha abril 2.012. Casi el doble del segundo que es Italia, y 300.000 más que Alemania.
Un estudio desvela que España es el país con más políticos por habitante de Europa
Un estudio interno elaborado por asesores de la Presidencia del Gobierno desvela que España es el país europeo con mayor número de políticos con cargos públicos por habitante de toda Europa. Estos políticos se encuentran trabajando a todos los niveles de la administración. Tenemos 300.000 políticos más que Alemania, trabajando a costa del presupuesto, y el doble que Italia y Francia.
Según un estudio elaborado por tres asesores de la Presidencia del Gobierno y al que ha tenido acceso en exclusiva Diario El Aguijón, en España tenemos 445.568 políticos (ver cuadro adjunto a la noticia) trabajando en todos los niveles de la administración, así como en todo tipo de empresas públicas o participación de fondos públicos, fundaciones, entes, observatorios, consejos, defensores, agencias, direcciones etc. Según el informe tenemos el doble del porcentaje por habitante que los que tiene Italia, que se mantiene en niveles muy parejos con los de Francia, país que siempre se ha caracterizado por su fuerte estructura pública. Lo más sorprendente es que España tiene 300.000 políticos empleados por elección o por designación directa en todo tipo de organismos, que Alemania, país que tiene el doble de la población española. El estudio desvela, que el tamaño desmesurado de nuestra administración no se encuentra distorsionado tanto entre los funcionarios que prestan servicio directo al ciudadano (profesores, administrativos, médicos, policias etc), sino que el mayor porcentaje de distorsión se encuentra entre los políticos que pueblan nuestra administración.
Las comunidades autónomas y los ayuntamientos, la gran agencia de colocación de los partidos.
El estudio desvela que la mayor cantidad de políticos colocados en la administración, lo hacen a través de organismos dependientes de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, y el estudio elaborado por estos tres asesores de la Presidencia del Gobierno destaca la fiebre colocadora en las empresas municipales de la vivienda y las empresas de transporte municipales y la proliferación de observatorios y organismos asesores. Precisamente el informe desvela que es bajo la llamada asesoría donde más políticos hay contratados, señalando incluso que en muchas ocasiones se dan casos de asesores que asesoran a otros asesores y así sucesivamente hasta en cuatro ocasiones hasta que llega el asesoramiento a un cargo electo.
Por primera vez se desvela el número de liberados sindicales y patronales
El informe también considera como políticos a los liberados sindicales y patronales, y por primera vez se les pone cifras. En el caso de las organizaciones sindicales, en España contamos con 65.130 liberados sindicales. Las patronales cuentan con 31.210 personas empleadas con responsabilidad en la dirección política de sus organizaciones. En el informe se especifica que el número de liberados sindicales y patronales se incluye puesto que realizan funciones de organización política del Estado, y sus organizaciones son sufragadas por fondos procedentes de la administración central, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. En este apartado no sólo se ha incluído la representación de los sindicatos mayoritarios como CC.OO y UGT sino que también han sido incluídos todos los sindicatos con respresentación. Para el cálculo de estos se ha analizado las bolsas de horas sindicales y liberados que reflejan los convenios colectivos sectoriales.
Los datos más voluminosos y algunas curiosidades del estudio
El estudio, del que Diario El Aguijón ha extraído la tabla anexa a este artículo, refleja que el lugar donde más políticos hay colocados es en empresas públicas o con participación pública (en su mayoría son autonómicas y municipales) donde hay empleados la friolera de 131.250 políticos. Le siguen los ayuntamientos, que emplea directamente a 8112 alcaldes y 65.896 concejales. A continuación les siguen los sindicatos y patronales. Entre los elementos especialmente curiosos están los cargos de designación directa en el sistema sanitario y el sistema educativo, donde hay empleados 8260 y 9320 políticos que realizan en su mayoría tareas de asesoramiento, planificación y control del resto de empleados públicos. También destacan los políticos empleados como cargos de confianza, que el informe detalla en 40.000 subrayando el informe, que la cifra se ha disparado por la práctica habitual de los grupos municipales y parlamentarios autonómicos a tener un determinado número de cargos de confianza respecto a su representación que realizan labores internas de los grupos, y que se solapan con las de los asesores personales que a su vez tienen los políticos electos. El informe, por tanto, pone negro sobre blanco que en España tenemos más jefes que indios.
sábado, 5 de mayo de 2012
Lenguas, autores y fechas en que se escribió la Biblia
Tres lenguas se usaron para el texto original de la Biblia:
En HEBREO se escribió:
- la mayor parte del Antiguo Testamento.
En ARAMEO se escribieron:
- Tobías
- Judit
- fragmentos de Esdras (Cap. 4:8-6; 7:12-26), Daniel (Cap. 2:4 al 7:28), Jeremías (Cap. 10:11) y del Génesis (Cap 31:47)
- el original de San Mateo
En GRIEGO se escribió:
- el libro de la Sabiduría
- el II de Macabeos
- el Eclesiástico
- partes de los libros de Esther y de Daniel
- el Nuevo Testamento, excepto el original de San Mateo
El arameo es un lenguaje tan cercano al hebreo como lo es el español al portugués. De todas maneras, el arameo y el hebreo no son dos dialectos de un mismo idioma, sino que son considerados como dos idiomas separados.
¿Quien y cuándo se escribió?
En cuanto al Antiguo Testamento (AT):
Nombre del libro: Génesis
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Desierto
Cuándo se completó (a.E.C.): 1513
Tiempo abarcado (a.E.C.): “En el principio” hasta 1657
Nombre del libro: Éxodo
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Desierto
Cuándo se completó (a.E.C.): 1512
Tiempo abarcado (a.E.C.): 1657-1512
Nombre del libro: Levítico
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Desierto
Cuándo se completó (a.E.C.): 1512
Tiempo abarcado (a.E.C.): 1 mes (1512)
Nombre del libro: Números
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Desierto y llanuras de Moab
Cuándo se completó (a.E.C.): 1473
Tiempo abarcado (a.E.C.): 1512-1473
Nombre del libro: Deuteronomio
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Llanuras de Moab
Cuándo se completó (a.E.C.): 1473
Tiempo abarcado (a.E.C.): 2 meses (1473)
Nombre del libro: Josué
Escritor o escritores: Josué
Dónde se escribió: Canaán
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1450
Tiempo abarcado (a.E.C.): 1473–c. 1450
Nombre del libro: Jueces
Escritor o escritores: Samuel
Dónde se escribió: Israel
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1100
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 1450–c. 1120
Nombre del libro: Rut
Escritor o escritores: Samuel
Dónde se escribió: Israel
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1090
Tiempo abarcado (a.E.C.): 11 años de la gobernación de los jueces
Nombre del libro: 1 Samuel
Escritor o escritores: Samuel; Gad; Natán
Dónde se escribió: Israel
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1077
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 1180-1077
Nombre del libro: 2 Samuel
Escritor o escritores: Gad; Natán
Dónde se escribió: Israel
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1040
Tiempo abarcado (a.E.C.): 1077–c. 1040
Nombre del libro: 1 Reyes
Escritor o escritores: Jeremías
Dónde se escribió: Judá y Egipto
Cuándo se completó (a.E.C.): 1 rollo 580
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 1040-580
Nombre del libro: 2 Reyes
Escritor o escritores: Jeremías
Dónde se escribió: Judá y Egipto
Cuándo se completó (a.E.C.): 580
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: 1 Crónicas 2 Crónicas
Escritor o escritores: Esdras
Dónde se escribió: Jerusalén(?)
Cuándo se completó (a.E.C.): 1 rollo c. 460
Tiempo abarcado (a.E.C.): Después de 1 Crónicas 9:44: 1077-537
Nombre del libro: Esdras
Escritor o escritores: Esdras
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 460
Tiempo abarcado (a.E.C.): 537–c. 467
Nombre del libro: Nehemías
Escritor o escritores: Nehemías
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): d. 443
Tiempo abarcado (a.E.C.): 456–d. 443
Nombre del libro: Ester
Escritor o escritores: Mardoqueo
Dónde se escribió: Susa, Elam
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 475
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 493-475
Nombre del libro: Job
Escritor o escritores: Moisés
Dónde se escribió: Desierto
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1473
Tiempo abarcado (a.E.C.): Más de 140 años entre 1657 y 1473
Nombre del libro: Salmos
Escritor o escritores: David y otros
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 460
Nombre del libro: Proverbios
Escritor o escritores: Salomón; Agur; Lemuel
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 716
Nombre del libro: Eclesiastés
Escritor o escritores: Salomón
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): a. 1000
Nombre del libro: El Cantar de los Cantares
Escritor o escritores: Salomón
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 1020
Nombre del libro: Isaías
Escritor o escritores: Isaías
Dónde se escribió: Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 732
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 778-732
Nombre del libro: Jeremías
Escritor o escritores: Jeremías
Dónde se escribió: Judá; Egipto
Cuándo se completó (a.E.C.): 580
Tiempo abarcado (a.E.C.): 647-580
Nombre del libro: Lamentaciones
Escritor o escritores: Jeremías
Dónde se escribió: Cerca de Jerusalén
Cuándo se completó (a.E.C.): 607
Nombre del libro: Ezequiel
Escritor o escritores: Ezequiel
Dónde se escribió: Babilonia
Cuándo se completó (a.E.C.): 591
Tiempo abarcado (a.E.C.): 613–c. 591
Nombre del libro: Daniel
Escritor o escritores: Daniel
Dónde se escribió: Babilonia
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 536
Tiempo abarcado (a.E.C.): 618–c. 536
Nombre del libro: Oseas
Escritor o escritores: Oseas
Dónde se escribió: Samaria (Distrito)
Cuándo se completó (a.E.C.): d. 745
Tiempo abarcado (a.E.C.): a. 803–d. 745
Nombre del libro: Joel
Escritor o escritores: Joel
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 820(?)
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Amós
Escritor o escritores: Amós
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 803
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Abdías
Escritor o escritores: Abdías
Dónde se escribió:
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 607
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Jonás
Escritor o escritores: Jonás
Dónde se escribió:
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 844
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Miqueas
Escritor o escritores: Miqueas
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): a. 716
Tiempo abarcado (a.E.C.): c. 777-716
Nombre del libro: Nahúm
Escritor o escritores: Nahúm
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): a. 632
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Habacuc
Escritor o escritores: Habacuc
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): c. 628(?)
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Sofonías
Escritor o escritores: Sofonías
Dónde se escribió: Judá
Cuándo se completó (a.E.C.): a. 648
Tiempo abarcado (a.E.C.):
Nombre del libro: Ageo
Escritor o escritores: Ageo
Dónde se escribió: Jerusalén reconstruida
Cuándo se completó (a.E.C.): 520
Tiempo abarcado (a.E.C.): 112 días (520)
Nombre del libro: Zacarías
Escritor o escritores: Zacarías
Dónde se escribió: Jerusalén reconstruida
Cuándo se completó (a.E.C.): 518
Tiempo abarcado (a.E.C.): 520-518
Nombre del libro: Malaquías
Escritor o escritores: Malaquías
Dónde se escribió: Jerusalén reconstruida
Cuándo se completó (a.E.C.): d. 443
Tiempo abarcado (a.E.C.):
En cuanto al Nuevo Testamento (NT):
El historiador Michael Grant dice que se dio comienzo a los escritos históricos de las Escrituras Griegas Cristianas “treinta o cuarenta años después de la muerte de Jesús”4. Según el arqueólogo bíblico William Foxwell Albright, C. C. Torrey llegó a la conclusión de que “todos los Evangelios se habían escrito antes del año 70 d. de J.C., y en ellos no había nada que no pudiera haberse escrito dentro de veinte años desde la crucifixión”. La opinión del propio Albright era que se habían terminado de escribir “a más tardar alrededor del año 80 d. de J.C.”. Otros salen con cálculos ligeramente diferentes, pero la mayoría concuerda en que el “Nuevo Testamento” terminó de escribirse para el fin del primer siglo.
¿Qué significa eso? Albright llega a esta conclusión: “Todo lo que podemos decir es que un período de entre 20 y 50 años es demasiado corto para permitir considerable corrupción del contenido esencial y hasta del fraseo específico de los dichos de Jesús”5. El profesor Gary Habermas añade: “Los Evangelios están bastante cerca del período sobre el cual informan, mientras que por lo general las historias antiguas describen sucesos que tuvieron lugar siglos antes. Sin embargo, los historiadores modernos logran deducir los sucesos de hasta esos períodos antiguos”.
El documento Cristiano más antiguo es la primera Epístola a los Tesalonicenses de Pablo, la cual puede estar fechada al rededor del año 51 d.C. Pablo escribía durante la década del 50 y principios de la década del 60.
Mateo, el publicano Levi,escribió el Evangelio en Judea y en arameo.Podría haber sido compuesto entre los años 40 y 50.
Su traducción griega fue posterior al Evangelio de Marcos,
al que utiliza.
El Evangelio de Marcos, probablemente el primero que se escribió,
refleja la catequesis en Roma de San Pedro, a quien acompañaba.
Probablemente escribe en Roma para los no Judíos,
y por eso traduce vocablos arameos y explica muchas costumbres
tradiciones judías a los que no lo son.
El Evangelio de San Lucas, compañero de San Pablo,
por lo menos a partir del año 49,
deja traslucir la doctrina del Apóstol de las gentes.
Escribe para comunidades de cristianos de mentalidad Griega,
procedentes del paganismo, por eso insiste en que Jesús
es el Salvador de todos los pueblos.
El Evangelio de San Juan es el ultimo que se escribe; años 90-95.
Por eso completa a los otros tres,
y cuenta cosas que los otros omitieron;
es el mas teológico de los cuatro.
Se centra en la persona de Jesús,como el Hijo de Dios.
Todos los Libros del Nuevo Testamento exceptuando a San Juan,
se escribieron antes del año 70.
En resumen:
Mateo.
Dónde se escribió: Palestina.
Cuándo se completó: c. 41 E.C.
Tiempo que abarca: 2 a E.C.–33 E.C
Marcos.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: 60–65 E.C.
Tiempo que abarca: 29–33 E.C.
Lucas.
Dónde se escribió: Cesarea.
Cuándo se completó: 56–58 E.C.
Tiempo que abarca: 3 a.E.C.–33 E.C.
Hechos.
Dónde se escribió: Éfeso, o cerca.
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
Tiempo que abarca: Después del prólogo, 29–33 E.C.
Romanos.
Dónde se escribió: Corinto.
Cuándo se completó: c. 56 E.C.
1Corintios.
Dónde se escribió: Éfeso.
Cuándo se completó: c. 55 E.C.
2corintios.
Dónde se escribió: Macedonia.
Cuándo se completó: c. 55 E.C.
Galatas.
Dónde se escribió: Corinto o Antioquía de Siria.
Cuándo se completó: c. 50–52 E.C.
Efesios.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 60–61 E.C.
Filipenses.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 60–61 E.C.
Colosenses.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 60–61 E.C.
Lucas.
Dónde se escribió: Roma
Cuándo se completó: c. 61 E.C.
Tiempo que abarca: 33–c. 61 E.C.
1Tesalonicenses.
Dónde se escribió: Corinto.
Cuándo se completó: c. 50 E.C.
2Tesalonicenses.
Dónde se escribió: Corinto.
Cuándo se completó: c. 51 E.C.
1Timoteo.
Dónde se escribió: Macedonia.
Cuándo se completó: c. 61–64 E.C.
2Timoteo.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 65 E.C.
Tito.
Dónde se escribió: Macedonia (?).
Cuándo se completó: c. 61–64 E.C.
Filemon.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 60–61 E.C.
Hebreos.
Dónde se escribió: Roma.
Cuándo se completó: c. 61 E.C.
Santiago.
Dónde se escribió: Jerusalén.
Cuándo se completó: Antes de 62 E.C.
1Pedro.
Dónde se escribió: Babilonia.
Cuándo se completó: c. 62–64 E.C.
2Pedro.
Dónde se escribió: Babilonia (?).
Cuándo se completó: c. 64 E.C.
1Juan.
Dónde se escribió: Éfeso, o cerca.
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
2Juan.
Dónde se escribió: Éfeso, o cerca.
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
3Juan.
Dónde se escribió: Éfeso, o cerca.
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
Judas.
Dónde se escribió: Palestina (?).
Cuándo se completó: c. 65 E.C.
Apocalipsis.
Dónde se escribió: Patmos.
Cuándo se completó: c. 96 E.C
lunes, 21 de noviembre de 2011
Otra forma de distribuir los escaños
La distribución de escaños de acuerdo a la Ley Electoral que se ha producido en las Elecciones Generales de 20 de noviembre de 2.011 se realiza de acuerdo al sistema D´Hont.
Sin embargo hay otras formas de atribuir los 350 escaños del Congreso.
Aquí presento una forma de distribuir los escaños con la mayor proporcionalidad que se puede obtener. En la tabla que inserto más abajo se demuestra que con esta forma se asigna representación a casi 600.000 votos más que con el sistema D´Hont.
Por contra, éste sistema que se aplica en España facilita mayorías mas holgadas para gobernar.
Esta es la tabla:
Sin embargo hay otras formas de atribuir los 350 escaños del Congreso.
Aquí presento una forma de distribuir los escaños con la mayor proporcionalidad que se puede obtener. En la tabla que inserto más abajo se demuestra que con esta forma se asigna representación a casi 600.000 votos más que con el sistema D´Hont.
Por contra, éste sistema que se aplica en España facilita mayorías mas holgadas para gobernar.
Esta es la tabla:
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